Up-close: el recurso a los testimonios personales

O siete usos típicos del brand storytelling (parte IV)

El relato de historias personales, con una fuerte carga testimonial, es otro modo de conseguir la atención emocional del público. En este tipo de storytelling se establecen numerosos paralelismos entre la situación de una persona y la situación de una marca o de una organización para destacar atributos beneficiosos de los que se desee dar noticia.

Un ejemplo de este tipo de historias lo ha planteado, y con mucho acierto, la compañía aragonesa de electrodomésticos Balay, en una serie de promocionales que muchos recordarán.

La narración en este caso permite al público asimilar la marca a una serie de atributos propios de la persona que da el testimonio: honestidad, realidad, cercanía, bondad, perdurabilidad y fe en lo que se está haciendo.

Sin duda, si se quieren despertar algunas emociones entre una audiencia, no hay muchas cosas mejores que el testimonio directo de una persona con la que el público se pueda llegar a identificar. Ya se sabe: “la palabra convence, el testimonio arrastra”.

Y por si alguien tiene dudas, el siguiente video, protagonizado por las principales estrellas de Hollywood, nos intenta “convencer” (sarcásticamente) de que acudir a votar no es importante, no sirve de nada y no cambia nada. Se trata de un up-close muy divertido en el que el relato se construye en el mismo momento de consumirse.

Lógicamente, el objetivo del anuncio, y de sus protagonistas, es convencernos de todo lo contrario: votar y participar activamente de los mecanismos democráticos es muy importante. Pero para movilizar a una importante cantidad de personas que suelen permanecer indecisas y pasivas, a veces es necesario un relato un poco sorprendente.

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