La ‘Yaya’ Pili: una narrativa que funciona

La familia Ralda ha puesto en marcha un proyecto para hacer sostenible una explotación centenaria de olivos. A través del crowdfunding, las redes sociales y un buen storytelling corporativo, han logrado progresos muy importantes en menos de un año. Y la Yaya Pili, la abuela de la familia, ha adquirido un protagonismo muy notable en toda esta historia. Veamos cuál.

Un artículo de Mario Sorribas Fierro

La Yaya Pili es una persona real, de carne y hueso, cuyas historias cotidianas (su storytelling) están atrayendo la simpatía y el interés de numerosas personas hacia el proyecto familiar Ralda+Friends. Pili es la abuela que, a la vez que enseña a a su nieta Aitana a preparar recetas tradicionales con el aceite de la familia, entrega el testigo de una tradición culinaria saludable y respetuosa con el medio ambiente a todos los padrinos de la iniciativa.

El storytelling corporativo – Planteamiento

Durante generaciones, la familia Ralda ha sido propietaria de una plantación de olivos en el pueblo de Godall, en la comarca del Montsià (Tarragona). De padres a hijos, los Ralda han ido legando la explotación y la han cuidado siguiendo siempre unos métodos de cultivo y cosecha centenarios.

En los años sesenta, no obstante, uno de los descendientes de la familia, Alfredo Ralda, y su esposa, Pilar Curto, emigraron a Suiza con su hijo mayor, Alfredo, cuando éste todavía era muy pequeño. Se asentaron en Ginebra y allí nació Pedro, el segundo de los hermanos de la actual generación.

Durante su aventura helvética, la familia aprovechaba todos los veranos para visitar la plantación y los dos hermanos, Alfredo y Pedro, recuerdan largas tardes de juegos en la finca y cómo crecía en ellos un sentimiento de profundo cariño hacia la herencia de sus innumerables ancestros.

La Yaya Pili. Fuente: www.raldafriends.com
La Yaya Pili. Fuente: www.raldafriends.com

Con los años, Alfredo y Pilar, ya convertidos en abuelos, volvieron a Godall y aprovecharon su juventud de espíritu, y el tiempo libre que les permitía la jubilación, para dedicarse a cuidar la plantación. Por su parte, su hijo mayor Alfredo se estableció definitivamente en Ginebra con su familia y Pedro volvió a Barcelona con la suya. Ambos hermanos y sus respectivas esposas tienen hoy día carreras profesionales muy alejadas de la agronomía.

Punto de inflexión y nudo

A la muerte de su padre, en 2013, Alfredo y Pedro se encontraron ante el reto de tener que decidir sobre el futuro la finca. No tenían tiempo para dedicarse a ella, pero por otro lado querían mantenerla viva en memoria de su padre y de todas las generaciones que les habían precedido.

La solución llegó cuando un amigo de Alfredo, en Suiza, le habló de una experiencia de apadrinamiento ganadero, por medio del cual personas concienciadas con el movimiento “slow food” y amantes de los productos tradicionales pagaban una cantidad anual a cambio de recibir un lote de productos lácteos artesanales de gran calidad. Con esa iniciativa de “crowdfunding” se habían salvado una serie de explotaciones vacunas históricas y, de paso, una industria local generadora de empleo y muy respetuosa con el medio ambiente.

Alfredo y Pedro decidieron imitar el modelo. Aplicaron tecnología (especialmente Internet, redes sociales y comunicación online) y promovieron la creación de una red de padrinos para su explotación de Godall. Con un número adecuado de personas adoptando un olivo cada una, la explotación iba a ser viable, seguiría dando trabajo a los agricultores locales, y ofrecería un producto de primera calidad. A cambio de su aportación, cada padrino recibiría durante el año tres lotes de tres botellas de medio litro de aceite Ralda+Friends cada uno, además de otras ventajas.

La iniciativa de Alfredo y Pedro arrancó formalmente en octubre de 2014. A día de hoy han reunido ya a 140 padrinos de lugares tan variados como Suiza, Francia, España y, gracias a la nueva versión en inglés de su página web, esperan llegar pronto al resto de Europa.

La web y las redes sociales

En este modelo de comunicación, la página web www.raldafriends.com juega un papel clave en la promoción del producto y como soporte para la tienda online, a pesar de que en una entrevista reciente, Pedro Ralda destacaba que también es muy relevante el trabajo off-line de difusión de su producto.

Pedro contaba en esa misma entrevista que una de las tareas más importantes del proyecto es la de generar contenidos nuevos con recetas, historias y relatos para dar visibilidad y viveza a la página web y a la vez para atraer el interés del público en general, además del de los padrinos.

La mayoría de esas historias se transmiten a través del blog y en Facebook y Twitter. Pero los videos de Internet juegan un papel fundamental.

Las recetas de la Yaya Pili

Es ahí donde aparecen Aitana –la hija de Pedro- y la Yaya Pili. Nieta y abuela se reúnen cada cierto tiempo ante las cámaras para cocinar juntas. En cada episodio, Pilar, que tiene mucha mano para los fogones, le cuenta a Aitana una nueva receta y algún secreto útil a la hora de preparar algunas delicatessen tradicionales. Lógicamente, la nieta lo observa y aprende con gran interés. Cada audiovisual está protagonizado por ambas, pero el “post” que genera en el blog está presentado por la joven Aitana en primera persona, quien introduce la receta específica.

Dentro la web de Ralda+Friends, la sección de las recetas de la Yaya Pili cumple distintas funciones muy interesantes. Por una parte es entretenida, es útil y es veraz, de manera que es atractiva. Por otra, simboliza el legado –en este caso de conocimientos- de los que hace gala la familia Ralda en su proyecto de cuidado de los olivos. Y, finalmente, representa una magnífica excusa para utilizar el aceite de la finca en preparaciones reales que cualquiera puede realizar en su casa.

Por el momento, las preparaciones iniciales han sido simples (el pa amb tomàquet, el alioli…), pero no se descarta la elaboración de algún plato más complejo. De hecho, la Yaya Pili tenía previstas muchas más sesiones de cocina con su nieta para el pasado verano. Sin embargo algo lo impidió.

El clímax narrativo: Las personas reales como protagonistas del storytelling

Durante la primavera pasada, la Yaya Pili fue víctima de una caída desafortunada mientras estaba de visita en Suiza. Sufrió una doble fractura de codo que la llevó a ser intervenida. La operación fue todo un éxito pero la recuperación posterior le exigía cierto reposo que no le permitió pasar tardes de cocina con su nieta. En su cuenta de Facebook su hijo Pedro lo explicaba así:

Sois muchos que nos reclaman más recetas de la Yaya después del éxito del “ailioli” y del “pan con tomaquet”. ¿Qué paso? ¿Por qué este silencio?.. Desgraciadamente la yaya Pili tuvo una desafortunada caída en mayo cuando estaba de visita en Suiza y sufrió una doble fractura de codo… La operación salió muy bien y la recuperación marcha viento en popa. Cuanto haya recuperado más movilidad, haremos otra vídeoreceta con Aitana, la Spielberg de la familia.

Puedes mandar tus mensajes de ánimo para la Yaya a través de nuestra página de Facebook

Efectivamente se recibieron mensajes de apoyo a través de Facebook, preguntando por la salud de la Yaya Pili y deseándole muchos ánimos en su recuperación. La demostración de que en storytelling los personajes funcionan la tenemos aquí. Y si son tan reales como la Yaya Pili, mejor todavía.

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